Coquetear con el entrevistador nunca debe ser una opción

La seducción no representa siempre un interés sexual. En una entrevista se puede seducir a través de una sonrisa, manteniendo durante un corto periodo de tiempo el contacto visual con el entrevistador, hablando en voz baja y despacio…, sin tener esto connotaciones sexuales.

Sin embargo, aunque las entrevistas de trabajo cada vez se parecen más a un cortejo amoroso en el que el candidato busca “gustar” y causar una buena impresión al entrevistador, el coqueteo con éste nunca debe ser una opción para conseguir el puesto de trabajo que deseas.

SHARON STONE -Instinto Basico

Debido a la actividad económica y sector de las empresas con las que he estado vinculado profesionalmente, la mayor parte de procesos de selección que he realizado a lo largo de mi vida laboral ha sido a mujeres, y he podido vivir una gran cantidad de situaciones de diversa índole en relación al coqueteo candidata-entrevistador.

Aunque a algún que otro “machote” que esté leyendo este post le podría resultar una experiencia halagadora e incluso apasionante o divertida, puedo asegurar que se trata de una situación incómoda y difícil de llevar. En ocasiones he llegado a pensar que me estaban realizando una cámara oculta y todo era una broma pesada, o que la propia empresa para la que trabajaba estaba poniendo a prueba mi ética profesional.

Si has leído algo sobre PNL (Programación Neuro Lingüística) es posible que estés familiarizado con el término anclaje: la vinculación automática entre un estímulo sensorial externo y una respuesta emocional, sentimiento, o sensación física. Estos anclajes pueden afectarnos de forma positiva o negativa a la hora de tomar decisiones, por lo que te sugiero que durante una entrevista de trabajo no estimules los posibles “anclajes visuales del entrevistador”:

  • Delimita una adecuada distancia proxémica con el entrevistador.
  • Evita mantener un contacto visual directo de forma prolongada, o esas miradas seductoras que se realizan entornando un poco los ojos.
  • No comas caramelo, y si lo haces no juguetees con él durante la entrevista.
  • Deja para otro momento las “faldas-cinturón” y los escotes excesivamente pronunciados.
  • El único contacto físico a tener con el entrevistador debe ser al estrechar su mano al inicio y final de la entrevista.

Quizás estés pensando que lo anteriormente enumerado sólo son absurdos prejuicios sexistas, pero el sentido común debe reinar en una entrevista de trabajo, un entrevistador es alguien que evalúa si serás la persona adecuada para brindar soluciones a su empresa en un área determinada, por lo tanto, lo que debes vender como candidato es tu profesionalidad y trabajo, nada más.

Víctor Candel

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8 pensamientos en “Coquetear con el entrevistador nunca debe ser una opción

  1. Ufff. Una de las que recuerdo ahora fue un proceso selectivo para gerente de una imprenta.
    El candidato (de poco más de 35 años) era de éstos que una amiga define como “de profesión, guapo ejerciente” . De los que saben que lo son.

    La entrevista transcurrió dentro de una cierta normalidad, aunque no exenta de comentarios como que su experiencia en el sector había ido más allá de lo expuesto en el curriculum, porque incluso había posado en bañador para un calendario. “Jajajaja. Ya se que no tiene más importancia. Te lo cuento porque es la broma que mis amigos me gastan desde que se han enterado de que me vais a entrevistar para este puesto”.
    Finalizada la entrevista, al despedirnos en vez de darme la mano me plantó dos besos (para mí algo inapropiado en ese contexto) y me espetó: “me gustaría que me volvieras a llamar, aunque sea sólo para decirme que el puesto NO es mío”.
    Ante mi cara de sorpresa, añade muy sonriente, con la cara ladeada y los ojos semientornados: “quiero decir que, si a ti no te parece mal, me gustaría tener un buena retroalimentación contigo”.
    Creo que no hace falta que os diga que NO hubo ningún tipo de feedback.

  2. Pingback: Sabias que: el coqueteo con el Entrevistador nunca debe ser una opción para conseguir el puesto de trabajo

  3. Toda la razón Víctor. Se crean situaciones tan incómodas que, lejos de beneficiar al candidato/candidata, lo perjudica. Tú hablas de escotes y faldas cinturón; en mi caso serían camisas abiertas y/o ceñidas y piropos.

    • Hola Myriam,

      Estaba segurísimo de que habías vivido experiencias similares.

      Después de 13 años a mí todavía me sorprende que puedan ocurrir estas cosas. Con el tema de la crisis económica creo que este tipo de hechos se están agudizando, y pienso que algunas personas no son conscientes de que esa actitud sólo hace que sean descartados.

  4. ¡Muy interesante Víctor! Me ha gustado especialmente como lo has relacionado con el concepto de anclaje.
    Ahora bien, sería muy enriquecedor conocer la perspectiva de una entrevistadora, ya que seguro, habrá quien se sienta tentado a seducir a quien tiene enfrente…
    ¡Enhorabuena!

    • Hola Jaime,

      En verdad que resulta difícil, por no decir casi imposible, conocer los posibles anclajes de un entrevistador. Sin entrar en estereotipos, las recomendaciones que enumero en el post podrían ser algunos estímulos (bastante generalizados) que activen los anclajes de un hombre.

      Me uno a tu petición, estaría bien que alguna entrevistadora se animara a enriquecer el post aportando alguna vivencia al respecto. Myriam, ¿te animas?

      Un saludo

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