El factor intuición en los procesos de selección

Está claro que lo mejor para evitar sorpresas en un proceso de selección es elegir al candidato final de la forma más objetiva posible, valorando la información obtenida en cada una de las fases del proceso, pero, ¿por qué desconfiar de la intuición?.

Hace unos días discutía sobre este tema con un compañero, el cual me decía que siempre tomaba la decisión de elegir a un candidato de una forma racional, sin tener en cuenta su intuición.

Sin embargo, en muchas ocasiones hasta los entrevistadores más veteranos no saben a qué atenerse para intentar tomar la decisión de elegir entre dos candidatos igual de idóneos, dejándose llevar por la intuición. Y por mucho que se quiera, resulta casi imposible ignorar estas intuiciones. Cuando se tiene un pálpito más positivo con un candidato que con otro, es cuando las pruebas que suelen emplearse en los procesos (cuestionarios de personalidad, psicotécnicos, simulaciones de situaciones…) terminan sirviendo únicamente para proporcionarle al entrevistador argumentos a una intuición.

No hablo del tipo de intuición en la cual a la hora de elegir al candidato el entrevistador simplemente basa su decisión en la impresión causada por este, sin haberle realizado ningún tipo de prueba (un ejemplo muy típico del empresario de la PYME española). Hablo de la intuición basada en la experiencia, aquella que surge de la sabiduría interior,  por la que te dejas llevar cuando el número de variables a considerar es muy elevado y no hay datos suficientes para probar objetivamente todas las áreas de ajuste del candidato a las exigencias del puesto ofertado y la cultura de la empresa.

“Somos personas seleccionando personas”, y como tales, cada vez que tenemos que tomar una decisión tiramos de esa base de datos almacenada gracias a nuestra experiencia, para tratar de reconocer patrones o modelos de conducta pasados que faciliten el siempre duro trabajo de tener que decidir.

“La intuición personal es el 
instrumento para interpretar
los mensajes que nos manda 
la vida” (Eric Rolf )

Hay quien dice que la intuición es irracional y que por tanto debería evitarse en un proceso de selección si se quiere que exista equidad. Pero mi opinión es que la intuición es racional, aunque inconsciente tiene una base experiencial. Cuanta más experiencia tenemos en un determinado ámbito, más intuición desarrollamos en relación a ese ámbito.

Y tú ¿qué piensas?, ¿debería un entrevistador ser completamente objetivo aunque no disponga de datos suficientes, obviando su intuición para tomar una decisión?

Víctor Candel

Banner Rumbo al empleo 2.0

Anuncios

20 pensamientos en “El factor intuición en los procesos de selección

  1. Un profesional de RR.HH no necesita de la intuición para definirse por un candidato. El problema creo que se les plantea porque la mayoría de las veces no se les define exactamente lo que tienen que buscar.
    El CV de un candidato da una idea generalizada sobre su experiencia pasada, sus estudios son un indicador, una entrevista de RR.HH profesional dará luz sobre el carácter del candidato, otra entrevista con quien será su superior directo podrá establecer si habrá feeling o no ( en el caso que se requiera para la posición) y por último debería haber alguien capaz de hacer una entrevista para valorar los conocimientos, con todo eso, la intuición debería sobrar.
    Lo que sucede es que cada día es más difícil entrevistar, y aún más si se trata de candidatos jóvenes. Qué piensas, que no se han aprendido de memoria las respuestas correctas? qué no se han preparado la entrevista cien veces? un candidato de 22-32 años sabe mas de tu empresa que tú mismo, ha buscado hasta el color favorito de su futuro/posible jefe/a
    Por eso la entrevista de valoración técnica es fundamental, pero lo es más aún definir bien qué es lo que se busca de un candidato.
    Saludos

  2. Hola Victor:
    Estoy de acuerdo con tu post, si bien es cierto que los procesos que realizamos para seleccionar nos dan una idea de las competencias y habilidades que poseen los candidatos, creo que al momento de realizar las entrevistas personales podemos apreciar mas alla de ellas, lo cual hace que podamos apreciar el carisma y comportamiento del entrevistado, que en pricipio son los factores que hacen que tu intuición se incline por uno de ellos.
    Como te darás cuenta soy joven como para poder hablar de experiencias vividas, pero con lo poco que he vivido he visto que muchas personas que trabajan en áreas de Recursos Humanos han perdido la parte Humana que tendria que caracterizarnos, dejándose guiar solo por procesos enlatados que no siempre son exactos.
    Saludos desde Lima- Perú.

  3. Sin duda alguna, cuando se tiene que seleccionar en una terna de elegibles, es la intuición la que nos ayuda a tomar la decisión. Lo que proyecta el entrevistado, su actitud, y energía hacen que nos inclinemos mas por uno que por otro. Es importante siempre seguir nuestra intuición, pues pocas veces nos falla.

    • Buenas noches Mary,
      Gracias por tu comentario. Lo comparto.
      Como le decía a Juan Antonio, en mi caso las intuiciones nunca me han defraudado, ha sido cuando he hecho caso omiso de ellas cuando me he equivocado.
      Un saludo.

  4. Sin duda alguna es necesaria la intuición, y no sólo en procesos de selección sino que en cualquier aspecto de la vida tanto personal como profesional. Somos personas, y como tales, otras personas o situaciones nos generan sensaciones que analizamos desde las emociones y no tanto desde el raciocinio.

    Evidentemente, cuanta más experiencia en una tarea se genera más intuición. Es como un entrenamiento.

    ¡Buen post, Víctor!

  5. En mi modesta opinión, si el entrevistador/reclutador no se deja llevar de cierta manera por su voz interior (llamémosle intuición) acabaría siendo una tarea autómata. Si las personas que trabajan en RR.HH. no son lo suficientemente humanos como para dejarse llevar por su intuición personal, quizá en un futuro esa tarea la lleguen a realizar las máquinas. Uff, no quiero ni imaginar la escena: llegar con tu DNI meterlo en la maquinita, cual cajero automático, y si eres la persona agraciada, que te salga un papelito al estilo recibo y que ademas se oiga una voz electrónica que te diga: “su TRABAJO, gracias” (¿os suena?).
    Si alguien es estrictamente objetivo en dejarse llevar por lo que dicen los papeles, las normas, los cánones, etc…considero que puede llegar a tratarse de una falta de confianza en si mismo, y no me refiero sólo en un departamento de RR.HH, sino en todas las facetas profesionales y de la vida misma. Por ejemplo, yo como profesional comercial, no podría concebir una relación comercial sin ese trato personal alimentado por las sensaciones, corazonadas, instintos, intuiciones o como queramos llamarlo. Cada uno que trate de aplicarlo a su profesión….

    • Buenas noches Pepe,
      La mayor parte de mi experiencia profesional esta vinculada al sector de la venta al detalle, así que puedo comprender perfectamente ese trato que mencionas con el cliente. 😉
      Un saludo.

  6. Gracias por tu entrada Víctor.

    Yo me atrevería a asegurar que la intuición no existe. Ese ‘sexto sentido’ que algunos dicen poseer, no deja de ser una percepción, una sensación que nos produce ‘algo’ o ‘alguien’, y sobre lo que no podemos asegurar cómo se ha generado, ni explicar con palabras lo que significa.

    Sin embargo, creo que esa intuición nos viene por cualquiera cosa que nos entra por alguno de nuestros sentidos, o incluso que podemos procesar ‘inconscientemente’ gracias a nuestra experiencia pasada.

    Todas las acciones que se llevan a cabo en un proceso de selección (tests, entrevistas, pruebas, …) se hacen precisamente para no tomar la decisión de contratación final en base a una intuición, asegurando en la medida de lo posible que la decisión se toma en base a argumentos lo más objetivos posibles.

    • Hola Miguel,

      Mil gracias por generar debate, no sabes cuanto me gusta poder debatir una postura contraria a la mia. 😉

      No pienso que pueda considerarse a la intuición como una percepción, estimulo o sensación creada por alguno/s de nuestros sentidos. El hecho de ser incapaz de explicar por qué se llega a esa determinada decisión sin una base racional, creo que obedece más a una cuestión psicológica o emocional.

      En relación a la última parte de tu comentario, no cabe duda que si hay algo que se intenta hacer en los procesos de selección actuales es NO basar la decisión en una intuición o la impresión causada por el candidato al entrevistador, sería absurdo. Hablo de intuición como un factor más a tener en cuenta, con un peso menor a la hora de tomar la decisión que el resultado de la evaluación de las pruebas realizadas al candidato.

      Un saludo.

  7. La intuición, como bien dices, puede llegar a ser más fiable que el propio criterio racional en ocasiones, pero no todos se atreven a tener iniciativa a la hora de seleccionar y se apoyan en exceso en los valores objetivos medianamente medibles dejando de lado aspectos tan relevantes como la actitud, la motivación o el emprendimiento.
    Echo de menos una pizca de humanización en los procesos. Llámalo intuición -de nuevo-, implicación, consideración… BUEN POST, compañero!

    • Gracias David.

      En ocasiones, por desgracia, se pierde ese punto de humanidad que mencionas. Se centra tanto la entrevista en conocer las competencias requeridas para el puesto que no no damos cuenta que se están descartando a fantásticos candidatos que podrían perfectamente desarrollar esas competencias si carecen de ellas, obviando otras competencias que pueden ser mucho más interesantes.

      ¿Sabes que hacia yo cuando detectaba algún candidato que no cumplía el perfil que buscaba para un determinado puesto, pero que tenia un perfil muy bueno que podía encajar en otro puesto? Si no había posibilidad de incorporarlo a corto plazo en la empresa, remitia su currículum a algún compañero de otra empresa que pudiera aprovechar su potencial.

      No debes olvidar que las organizaciones buscan la adecuación candidato-puesto.

      Un saludo.

  8. Hola Victor:
    Yo pienso como tu. La intuición es muy importante en un proceso de selección. Los que hemos hecho selección lo sabemos y escuchar nuestras corazondas suele dar buenos resultados.
    Ahora bien, la intuición en manos de un entrevistador poco experimentado puede ser una mala opción ya que puede dejarse guiar en exceso por ese pálpito y no tener en cuenta otros factores más objetivos del proceso de selección y del candidato .En definitiva se trata de balancear ambas partes, la racional y la emocional. Dificil equilibrio.

    • Buenas tardes Isabel,
      Tienes mucha razón, por eso me referia en el post a la intuición basada en la experiencia, esa intuición que viene respaldada por vivencias pasadas, que sólo se adquieren con los años.
      Un saludo.

  9. Excelente y certero post Víctor.
    Pienso que no es posible obviar la intuición en un proceso de selección ni cuando usas criterios racionales. La intuición es intrínseca al ser humano y forma parte de su proceso de toma de decisión. Es mera cuestión de supervivencia.
    Como bien dices los criterios racionales apoyan normalmente lo que ya intuías.
    De hecho, ya los científicos están empezando a demostrar que puede llegar a ser más efectiva que los procesos habituales de toma de decisiones, con lo que dentro de poco no hablaremos de opiniones sobre la intuición, sino de hechos. De ello dan buena fe los descubrimientos del profesor Gerd Gigerenzer, estudioso de la materia.
    Mi experiencia respecto a la intuición es que en aquellas situaciones que la he descartado, me he equivocado, y el tiempo me ha dado la razón.
    La intuición se cultiva con la experiencia, pero bien es cierto que hay personas que tienen una facilidad innata para aprender mejor en unas disciplinas que en otras.
    Trasladando la cuestión a materia de compras, personalmente he presenciado atónito durante años cómo “se acertaba” con productos. Cuando tenemos delante un producto nuevo, es nuestra intuición; nuestra experiencia, quien nos guía. No hay programa informático que haga eso por un ser humano.
    Así que sí, parece ser que la intuición no es tan irracional como se pensaba.

  10. La intuición, esa arma de doble filo que te puede resultar excepcional como desastrosa a la vez. Aún más si hablamos de un proceso de selección.
    Aún así creo que es muy difícil por parte del reclutador no dejarse llevar en mayor o menor medida por dicha intuición. En mi opinión es prácticamente imposible llevar a cabo un proceso de manera totalmente “objetiva”. Al fin y al cabo todos somos personas, y quien más quien menos tenemos nuestras propias opiniones, prejuicios y valores que tanto pueden beneficiar como perjudicar a cualquier candidato.

    • Hola Marc,
      Aunque no soy muy partidario de realizar entrevistas estructuradas, tengo que reconocer que utilizar la misma serie de preguntas aplicadas uniformemente a todos los candidatos, generando una serie de respuestas posibles y asignando un puntaje de acuerdo a la calidad de la respuesta, permite reducir en gran medida la subjetividad, prejuicios y valores que como dices tanto pueden beneficiar como perjudicar a cualquier candidato, pero, ¿no se pierde también humanidad en la entrevista?.

      En el post tomo como punto de partida que las técnicas usadas para realizar la entevista han sido objetivas para evaluar a todos los candidatos, ¿pero qué hacer cuando tras una evaluación más de un candidato se ajusta a la perfección a las exigencias del puesto ofertado y la cultura de la empresa? ¿Qué criterio utilizarias tú para tomar la decisión?
      Un saludo.

  11. En absoluto Victor. Como bien dices la intuición tiene esa base experiencial. A mayor experiencia en un área más preparados estamos a nivel intuitivo en ese área. He realizado entrevistas de trabajo y también he sido candidato. En ambos lados la intuición es un elemento más en el proceso de selección y entiendo que tiene un peso específico en la decisión final. Nadie puede garantizarte el 100% de éxito en esa decisión pero creo que la intuición ayuda a aminorar ese riesgo.

    • Buenas tardes Juan Antonio,
      Comparto tu opinión, resulta imposible garantizar el éxito de la decisión, ¿qué o quién puede garantizar al 100% el éxito de algo hoy día?. También creo que la intuición puede reducir el riesgo de errar, puedo asegurarte que en mi caso dichas intuiciones nunca me han defraudado, y cuando he hecho caso omiso de ellas, me he arrepentido posteriormente. Seguramente llegará el día en que mi intuición me traicione y me juegue una mala pasada pero por ahora sigo pensando que ante dos candidatos igual de válidos para un puesto, la intuición es un factor a tener en cuenta.
      Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s